POLITICA
23 de marzo de 2026
Escándalo Adorni: el jefe de Gabinete enfrenta denuncias por enriquecimiento ilícito y el oficialismo teme un desgaste mayor
La justicia investiga los viajes en vuelos privados, la compra de una propiedad no declarada y los vínculos del funcionario con un empresario que tiene contratos con el Estado. En el Gobierno crece la preocupación por el impacto en la imagen presidencial.
La tormenta que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ya no es solo un tema de agenda política. La semana pasada, la conversación sobre el funcionario cruzó el umbral de los despachos oficiales y se instaló en los grupos de WhatsApp donde los argentinos discuten temas cotidianos, alejados de la política. Un funcionario de primera línea lo comprobó cuando su esposa le pidió revisar el chat de padres del colegio: allí, un padre había ironizado con el verbo “deslomarse”, en una referencia directa a las horas de vuelo privado que se le atribuyen al jefe de Gabinete. La anécdota, menor en apariencia, es la que hoy más preocupa a los defensores de Adorni dentro del libertarismo: el escándalo ya dejó de ser un rumor de pasillo para convertirse en tema de conversación ciudadana.
La pregunta que circula entre los funcionarios que responden al presidente Javier Milei es si Adorni podrá sostenerse en el cargo frente a una sociedad que comienza a mirarlo con desconfianza. Y, sobre todo, qué pasará si surgen más elementos comprometedores en la investigación judicial que avanza sobre sus viajes, su patrimonio y sus vínculos con empresarios que tienen contratos con el Estado.
La investigación que avanza
La diputada Marcela Pagano presentó una denuncia por enriquecimiento ilícito contra Adorni. La Justicia busca determinar con qué fondos el funcionario adquirió una propiedad en el Indio Cua Country Club, un bien que no figura en su declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción. Su sueldo, que hoy ronda los 4 millones de pesos, era inferior a los 3 millones hasta diciembre pasado, y no se registra un patrimonio considerable previo a su ingreso a la función pública.
El foco también está puesto en los viajes que realizó en vuelos privados. Se investiga un traslado a Punta del Este en el feriado de Carnaval, financiado por el empresario Marcelo Grandio, quien además tiene contratos con el Estado y hasta hace poco conducía un programa en la TV Pública, área que depende de la Jefatura de Gabinete. Las explicaciones de ambos fueron consideradas inconsistentes: en una entrevista, Grandio aseguró con un furcio que Adorni había pagado una parte “con plata del Estado”. Desde entonces, decidieron no volver a dar declaraciones.
Una factura emitida por un broker de vuelos, Agustín Ismel Issin, a nombre de Grandio por el viaje de febrero fue fechada el 9 de marzo, cuando el viaje ya había trascendido en los medios. La coincidencia temporal alimenta las sospechas de una coordinación posterior a la difusión del escándalo.
La defensa cerrada de los Milei
Javier Milei y su hermana Karina salieron rápidamente a contener a Adorni, tanto en lo político como en lo emocional. El jefe de Gabinete apareció golpeado, abatido y con pocas ganas de enfrentar a los micrófonos. Los hermanos Milei, furiosos con los periodistas, han instalado un relato que descalifica toda información adversa como parte de una operación en su contra. “Miren si nos vamos a dejar correr por los que se robaron un PBI”, repite el Presidente como forma de relativizar las acusaciones.
Quienes recuerdan el caso del exdiputado José Luis Espert —cuando Milei salió a defenderlo con la misma vehemencia ante denuncias que luego terminaron diluyéndose— advierten que la estrategia de defensa cerrada no siempre garantiza la continuidad. En aquella oportunidad, el ímpetu del entonces candidato duró menos de un fin de semana.
Silencios, monólogos y datos que contradicen el relato
En la Casa Rosada, el hermetismo se profundiza. La mayoría de los funcionarios prefiere no pronunciarse por temor a que un error termine con su cabeza bajo la guillotina de Karina Milei. “Estamos trabados, algo hay que hacer. No podemos andar a los saltos todos los días”, reconocen algunas voces del Gabinete.
Milei, mientras tanto, encuentra refugio en los monólogos sobre Adam Smith y el liberalismo, y en la celebración de los datos económicos favorables, como el crecimiento del 4,4% del PBI en 2025. Pero las cifras que contradicen su relato también se acumulan: el INDEC confirmó que la desocupación cerró 2025 en 7,5%, un punto y medio por encima del año anterior, contradiciendo lo que el Presidente aseguró en su discurso del 1 de marzo. Y las proyecciones del propio Ministerio de Economía ubican la inflación de marzo por encima del 3%, el doble que un año atrás.
El caso $Libra, una sombra que no se disipa
El escándalo que involucra a Adorni no es el único que enfrenta el Gobierno. La causa por la criptomoneda $Libra sigue avanzando y mantiene en el centro de la escena al lobista Mauricio Novelli, el nexo entre Milei y Hayden Davis. Un documento que revela un presunto pacto por cinco millones de dólares que involucraría al Presidente generó silencio oficial. Milei había negado los contactos, pero fuentes judiciales confirmaron a este medio la existencia de audios “realmente llamativos” en los que la autoridad presidencial queda menoscabada.
El futuro de Adorni y el costo político
La incógnita sobre si Adorni seguirá o no en el cargo se dirimirá en los próximos días. Lo que ya parece claro es que los costos políticos de mantenerlo crecen a medida que el caso se instala en la conversación pública. Y que la estrategia oficial de descalificar a los periodistas y negar los hechos no alcanza para contener un escándalo que, para muchos, ya dejó de ser solo una operación mediática.
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