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TUCUMÁN

23 de febrero de 2026

"Los empresarios estamos dedicados a apagar incendios, no a administrar": el diagnóstico del transporte en Tucumán

Sergio Gómez Sansone, dirigente del sector, advirtió que la gestión cotidiana del transporte público está signada por la urgencia y la improvisación. "No administramos, sobrevivimos", afirmó, y reclamó un estudio de costos para definir el futuro del servicio.

"Los empresarios estamos dedicados a apagar incendios, no a administrar". La frase pertenece a Sergio Gómez Sansone, uno de los dirigentes empresariales más reconocidos del sector del transporte público de pasajeros en Tucumán, y resume en pocas palabras el diagnóstico que realizó sobre la crítica situación que atraviesa la actividad.

En un contexto de tensión entre empresarios, trabajadores y autoridades por el financiamiento y la sustentabilidad del servicio, Gómez Sansone planteó una mirada profunda sobre la gestión cotidiana del transporte en la provincia. Su afirmación central interpela no solo a sus pares, sino también a la sociedad y a quienes administran los recursos públicos.

"No administramos, sobrevivimos"

El dirigente explicó que la urgencia y la improvisación ocupan el lugar donde deberían estar la planificación y la inversión sostenida. "Estamos todo el tiempo resolviendo problemas inmediatos en lugar de poder pensar en el mediano y largo plazo. Eso no es administrar, es sobrevivir", graficó.

Según su diagnóstico, los empresarios del sector se ven obligados a destinar la mayor parte de su tiempo y recursos a solucionar contingencias diarias: roturas de unidades, conflictos gremiales, falta de repuestos, demoras en el pago de subsidios o incrementos imprevistos en los costos operativos.

El costo de "apagar incendios"

La metáfora elegida por Gómez Sansone expone las consecuencias de una gestión signada por la emergencia. "Cuando estás apagando incendios todo el día, no te queda energía ni recursos para pensar en cómo mejorar el servicio, cómo renovar la flota o cómo capacitarme mejor", sostuvo.

En ese sentido, el empresario vinculó esta dinámica con la imposibilidad de avanzar en proyectos de modernización. "Si no podemos administrar, difícilmente podamos tener un transporte de primera. Porque para eso se necesita planificación, inversión y tiempo, tres cosas que escasean cuando vivimos apagando incendios", añadió.

Renovación de flota: una cuenta pendiente

La falta de planificación tiene consecuencias concretas. Gómez Sansone recordó que la capacidad de renovación de unidades es mínima: "Podemos renovar una o dos unidades por año, pero tenemos 40. A este ritmo, renovaremos toda la flota en 20 años". La frase contrasta con las expectativas de los usuarios, que reclaman coches modernos y un servicio de calidad.

Subsidios y costo real del servicio

El empresario también se refirió al financiamiento del sistema. Si bien reconoció que "el gobierno viene poniendo mucha plata para el funcionamiento", advirtió que los subsidios "no llegan a ser $1.000 por pasajero". Para Gómez Sansone, esa cifra muestra el desbalance entre lo que se invierte y lo que realmente se necesita para sostener un servicio adecuado.

"Si sabemos cuánto cuesta, hacer el estudio de costo nos permitirá saber si estamos en condiciones de tener un transporte de primera", afirmó, y reclamó una herramienta que permita discutir con seriedad el valor del boleto, el aporte estatal necesario y el tipo de servicio que se puede ofrecer.

Administrar para dejar de apagar incendios

El mensaje de fondo de Gómez Sansone apunta a la necesidad de un cambio de enfoque. "Mientras sigamos apagando incendios, no vamos a poder administrar. Y mientras no administremos, el transporte público seguirá en crisis", concluyó.

Sus declaraciones reabren el debate sobre el futuro del servicio en Tucumán, en un escenario donde conviven la alta demanda de los usuarios —9 millones de personas por mes—, las limitaciones presupuestarias y la necesidad de garantizar un servicio eficiente y moderno. La pregunta que queda flotando es cómo salir de la lógica de la urgencia para construir una gestión de largo plazo.

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