POLITICA
20 de mayo de 2026
Diputados dio media sanción a la Ley Hojarasca para eliminar leyes obsoletas como la de Azotes
El proyecto obtuvo 138 votos a favor y pasó al Senado. Benegas Lynch denunció que las normas sobrerregulan al ciudadano. Mayoraz enumeró derogaciones por avance tecnológico. La izquierda y Unión por la Patria rechazaron la iniciativa.
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el proyecto denominado Ley Hojarasca, impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger. La iniciativa, que busca depurar el digesto jurídico nacional mediante la derogación de más de 70 normas que quedaron sin efecto o resultan obsoletas, obtuvo 138 votos afirmativos, 96 negativos y 9 abstenciones. El texto fue girado al Senado, donde el oficialismo espera lograr la sanción definitiva.
En la misma sesión, los legisladores también votarán más tarde un proyecto que redefine el alcance geográfico del régimen de subsidios al consumo de gas por “zona fría”, además de la aprobación de tratados internacionales y la entrega de la medalla de honor a veteranos de Malvinas.
El discurso de Benegas Lynch contra la sobrerregulación
El presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Bertie Benegas Lynch (LLA), abrió el debate destacando la necesidad de la Ley Hojarasca. Contrapuso la iniciativa con lo que describió como la “pulsión” de la política tradicional de acumular regulaciones sin límites para “hacerle la vida imposible” al ciudadano. “Creen que estamos para guiar, para controlar, para auditar, para monitorear, para intervenir, y para agravar cada paso del ciudadano haciéndole la vida absolutamente imposible”, sostuvo el economista libertario.
Benegas Lynch afirmó que “en un país civilizado la regla son los derechos, la libertad y las autonomías individuales, y la excepción son las normas y regulaciones”. Añadió que “los gobiernos no nos otorgan derechos sino que nos reconocen derechos” y criticó la idea de que una ley sea justa por la cantidad de manos levantadas. Cuestionó que muchos legisladores midan la calidad legislativa por la cantidad de proyectos acumulados y reivindicó la Ley Hojarasca como un mecanismo para salir del “laberinto regulatorio” que calificó como “una cosa irrespirable”. También denunció que muchas normas fueron concebidas como “barreras artificiales para cobrar el peaje de la política” y alimentar los “quioscos” de políticos tradicionales.
Mayoraz enumeró las normas ridículas a derogar
El diputado Nicolás Mayoraz (LLA) explicó los criterios de la ley, que es la primera de una serie con el mismo propósito. Mencionó la supresión de normas superadas por otras posteriores y “obsoletas como la ley de Azotes”; normas que perdieron sentido por el avance tecnológico, como la ley de microfilmación; leyes que afectan libertades individuales, como la de “mochileros”; y aquellas que imponen trámites burocráticos innecesarios o que mencionan organismos ya inexistentes. En particular, se refirió a una ley sobre laboratorios públicos que “no sirvió de nada” porque no creó nuevos laboratorios ni asignó fondos. “Son leyes declamatorias, hechas para quedar bien con algún sector de la sociedad”, sentenció. Y concluyó: “El punto central de la Ley Hojarasca es el paradigma de la libertad. Estamos hablando de la batalla cultural que nos plantea el presidente: cambiar ese paradigma del Estado omnipresente”.
Las críticas de la oposición: Trotta y Bregman
Desde la oposición, el diputado de Unión por la Patria Nicolás Trotta se manifestó en contra y opinó que “detrás de esta cortina de humo pretenden seguir destruyendo al Estado”. Por su parte, la presidenta del interbloque del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, advirtió: “Hay que ser muy termo para votar una ley como ésta”. Reprochó que apenas dos o tres diputados que voten a favor tengan idea de qué trata la iniciativa y cuestionó la caracterización de la ley como “inocua”.
COMPARTIR:
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.

Seguinos
3814574800