La reanudación de la sesión legislativa en Tucumán, que había quedado en cuarto intermedio el pasado jueves y retomó su actividad este lunes a las 9 de la mañana bajo la presidencia de Miguel Acevedo, se transformó rápidamente en un escenario de alta tensión política contra la administración nacional. Aunque el orden del día preveía hacia el final el tratamiento de proyectos de resolución bajo la modalidad de “módulo” —un formato que habitualmente excluye el debate y la fundamentación—, la presidencia del cuerpo permitió el uso de la palabra, abriendo un canal para que la oposición y sectores aliados manifestaran un profundo malestar. El debate dejó de ser un trámite para convertirse en un cuestionamiento integral a las políticas de Javier Milei, abarcando desde la libertad de expresión hasta la desarticulación de capacidades científicas y de contención social.
Uno de los puntos cuestionados fue el repudio a las restricciones impuestas a periodistas acreditados en la Casa Rosada, una iniciativa impulsada por José Cano que contó con un planteo similar de Ricardo Bussi. El legislador de Fuerza Republicana, quien fuera uno de los impulsores de la figura de Milei en Tucumán durante su candidatura presidencial y luego dejado de lado por las huestes libertarias, fue tajante al señalar que la medida afecta los cimientos de la República. “La expulsión de periodistas y el cierre de sala de prensa de Casa Rosada nos ha causado una enorme pena, sobre todo a quienes venimos difundiendo las ideas de la República hace ya mucho tiempo”, manifestó Bussi, citando informes internacionales que ubican a la Argentina en el puesto 98 de 180 en libertad de prensa, solo por encima de Cuba, Nicaragua y Venezuela en la región.
Bussi recordó precedentes históricos de defensa de la información pública para contrastar con la actualidad: “Gobernar es informar, hasta Videla hacía conferencias de prensa, pasando por Menem, Alfonsín, de la Rúa, Duhalde, Néstor Kirchner, Cristina Kirchner, Macri y Alberto. Todos dieron cuenta de sus actos. No puede ser de otra manera porque se están manejando recursos de la gente”. Justamente, este lunes y luego de once días, el gobierno nacional volvió a habilitar el ingreso de la prensa acreditada a Casa de Gobierno.
Por su parte, el legislador Ernesto Gómez Rossi centró su discurso en el rechazo a la eliminación del programa “Volver al Trabajo”, advirtiendo sobre las consecuencias devastadoras para el Norte Grande. Según el parlamentario, estos programas son el resultado de un “trabajo colectivo” iniciado tras la ley de emergencia social de 2016 para compensar la informalidad laboral. Gómez Rossi denunció que la medida es meramente fiscalista y no considera la realidad humana: “Ninguna de las condiciones económicas y sociales se ha modificado para justificar que estos programas tengan que ser eliminados de un plumazo, que tengan que ser una variable más de la motosierra del gobierno que representa el presidente Milei”. Al detallar el impacto local, precisó que “55.000 tucumanos van a dejar de percibir el programa si esta política avanza. La provincia pierde un ingreso de $4.300 millones mensuales que significan consumo e ingresos fiscales”.
La legisladora Silvia Elías de Pérez presentó una iniciativa para repudiar los despidos en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), calificando la situación como un daño estratégico irreparable para el país. “Lo que estamos diciendo es importante que quede claro: se está votando un repudio a lo que está ocurriendo con el INTI que implica el desguace completo total del Instituto Nacional de Tecnología Industrial”, sentenció. Explicó que el organismo es vital para la competitividad de las pymes y la certificación de exportaciones, como ocurrió con la miel argentina. Advirtió que ya se informó el desmantelamiento de “1.000 servicios tecnológicos, 1.000 apoyos que se hacen a las pymes argentinas se van a dejar de hacer. Esto significa que levantamos las persianas, queremos que nuestras pymes compitan con el mundo, pero le quitamos el apoyo necesario”. Además, alertó que se prevén entre 700 y 1.500 despidos en la institución, concluyendo que “un país que no invierte en ciencia y tecnología, que no apoya a su sistema científico, no tiene futuro”.
Finalmente, el titular de la bancada peronista, Roque Álvarez, cerró la serie de intervenciones con una dura reflexión sobre el trasfondo de las medidas nacionales. Para el jefe de bloque, los recortes y las restricciones responden a una matriz ideológica de confrontación. “Los proyectos que acabamos de aprobar tienen que ver con una sola cosa: tienen que ver con el odio, tienen que ver con hacer daño a todo aquello que molesta. Molestan los pobres y molesta la gente que quiere hacer andar este país”, disparó Álvarez, rematando que estas políticas buscan que Argentina sea “el furgón de cola del mundo y de los Estados Unidos. Nos van a cerrar todo”.
Seguinos
3814574800