POLITICA
21 de abril de 2026
Javier Milei cierra su tercera gira en Israel en medio de tensión por posible guerra con Irán y negociaciones de paz en Pakistán
El Presidente argentino visitó el Santo Sepulcro y el Muro de los Lamentos, mientras Estados Unidos e Irán mantienen posiciones encontradas sobre el estrecho de Ormuz y el programa nuclear. La ceremonia por el Día de la Independencia israelí está sujeta a confirmación por riesgos de ataque.
El Presidente argentino transita sus últimas horas en Jerusalén mientras la región se mantiene en vilo. Las negociaciones de paz que debían comenzar hoy en Islamabad enfrentan un escenario adverso, y la posibilidad de una nueva guerra entre Israel e Irán no se descarta.
La visita de Javier Milei a Israel se desarrolla en un contexto geopolítico muy diferente al de su viaje anterior. En aquella oportunidad, el mandatario argentino estuvo con Benjamín Netanyahu justo cuando el país hebreo iniciaba el conflicto con el régimen chiíta. Ahora, al concluir su tercera gira en Tierra Santa, la amenaza de una reanudación de la batalla vuelve a planear.
El foco de la tensión está en las negociaciones que Pakistán había convocado para hoy en Islamabad. Sin embargo, las profundas discrepancias entre las partes mantienen en vilo cualquier avance. Irán insiste en controlar el estrecho de Ormuz y preservar su proyecto nuclear. La Casa Blanca, en cambio, exige la libre navegación en el estrecho y la reducción al mínimo de la capacidad atómica de los ayatollahs.
Como consecuencia de este estancamiento, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y el titular del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, aún permanecen en Washington y Teherán respectivamente, a la espera de una señal positiva que permita el inicio del diálogo.
Israel, por su parte, respalda la postura estadounidense y tiene su propia agenda militar: busca poner fin a las operaciones de Hezbollah desde el Líbano. No obstante, el expresidente Donald Trump (quien retornó al poder en 2025) exigió a Netanyahu frenar las acciones contra la milicia chiíta. Esa orden política permitió que la visita de Milei transcurriera sin que cayera un solo misil desde Beirut.
Pero la tregua es frágil. El entendimiento entre Trump y el líder religioso iraní, Mojtaba Khamenei, puede romperse en cualquier momento. Y mientras el Presidente argentino cierra su agenda en Jerusalén, los servicios de inteligencia israelí se preparan para cualquier contingencia.
La jornada de Milei en Israel comenzó muy temprano. A las 4.30 de la madrugada (hora argentina), el mandatario se reunió con rabinos. El Presidente estudia la religión judía y un día antes había sido condecorado por la Academia de Estudios Talmúdicos en la Yeshiva Hebron, una escuela religiosa que forma a la élite de los observantes en Israel.
Un testigo que conoce el funcionamiento de esa academia describió el momento como inusual: “La visita a Yeshiva Hebron fue una locura. Milei rompió el protocolo, se fue por un pasillo y los chicos se le abalanzaban. Nunca vi nada parecido”.
Más tarde, en el horario argentino de las 10 de la mañana (ya entrada la tarde en Israel), el jefe de Estado y su comitiva llegarán al Santo Sepulcro. Milei siempre visita ese lugar cuando está en Jerusalén, pero esta vez la fecha tiene una carga especial: hace exactamente un año falleció en Roma el Papa Francisco, el primer pontífice argentino. A pesar de su relación en zigzag con el Sumo Pontífice, es muy probable que Milei le rinda un tributo personal en el sitio más sagrado del cristianismo.
Para ese momento del día, ya se sabrá si las negociaciones de paz avanzan o si la guerra en Medio Oriente se torna inminente. La información que circulará desde Israel, Estados Unidos, Irán y Pakistán será determinante.
El domingo pasado, Milei y su comitiva participaron del ensayo general de la ceremonia oficial que tributa la creación del Estado de Israel. El Presidente cantó la canción “Libre”, que debería sonar cuando ocupe el centro del escenario. La grabación se realizó por razones de seguridad nacional, y la ceremonia estaba prevista para esta noche en vivo. Sin embargo, ante la posibilidad de que la guerra contra Irán se reactive, un vocero del Gobierno israelí aseguró: “Nos preparamos para cualquier contingencia”. Eso implica que podría emitirse la grabación en lugar del acto en vivo para no exponer a Netanyahu, Milei y los invitados especiales a un eventual ataque.
El Monte Herzl de Jerusalén, sede de la ceremonia, es considerado un blanco fácil para un misil balístico del régimen chiíta. De allí la cautela en la agenda oficial que distribuyó la Casa Rosada, donde junto a la actividad figura la leyenda “a confirmar”.
Durante su visita anterior a Jerusalén, en junio de 2025, Milei y Netanyahu rezaron juntos en el Muro de los Lamentos. En esa ocasión, el primer ministro israelí se quedó solo frente al muro, lo que llamó la atención de la comitiva argentina. Días después se supo que Netanyahu había pedido por la victoria contra Irán, la guerra que estalló horas después de la partida de Milei.
Esta noche, antes de emprender el regreso a la Argentina, el jefe de Estado tiene previsto volver al Muro de los Lamentos. Aún no está confirmado si Netanyahu lo acompañará.
El miércoles cerca del mediodía, Milei junto a Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el secretario Juan Bautista Mahiques arribarán a Buenos Aires, cerrando una gira que combinó lo religioso, lo diplomático y la tensión geopolítica en su máxima expresión.
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