NACIONALES
29 de junio de 2026
Las importaciones de carne marcaron un récord en mayo y reflejan el cambio en el consumo de los argentinos
El ingreso de carne vacuna, aviar y porcina alcanzó máximos históricos en un contexto de apertura económica, mientras el consumo se reconfigura con una mayor participación del pollo y el cerdo.
Las importaciones de carnes vacuna, aviar y porcina alcanzaron en mayo los mayores niveles registrados, en medio de un escenario de apertura económica y de cambios en los hábitos de consumo de los argentinos. Entre los tres productos ingresaron al país mercaderías por un valor cercano a los US$ 54 millones.
Durante el quinto mes del año se importaron 3.400 toneladas de carne vacuna, 5.600 toneladas de carne aviar y 5.900 toneladas de carne de cerdo, cifras que coinciden con una etapa de mayor apertura comercial impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
El consultor privado Javier Preciado Patiño sostuvo que el fenómeno se da en un contexto de tipo de cambio administrado y explicó que la apertura de las importaciones busca contribuir a la desaceleración de los precios internos. “La apertura importadora permite mantener los precios internos a raya. Es decir que controla el dólar y se abre la importación con el objetivo central de bajar la inflación”, afirmó.
El especialista agregó que la continuidad de este proceso dependerá de la percepción del mercado sobre el valor de la divisa estadounidense. “En la medida que el mercado considere que el dólar está barato, esto va a seguir”, señaló.
En el caso de la carne vacuna, el aumento de las importaciones se produce mientras el mercado interno registra una caída en la faena y en la producción. En contrapartida, las exportaciones mantienen una tendencia alcista luego del récord alcanzado en 2025.
Según datos del Consorcio ABC, en mayo se exportaron 58.600 toneladas peso producto, operaciones que generaron ingresos por US$ 425,1 millones. Las cifras representan incrementos interanuales de 7,5% en volumen y de 42,3% en valor.
Miguel Schiariti, director de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), explicó que las importaciones de carne vacuna corresponden generalmente a cortes de menor valor destinados a la elaboración de chacinados y hamburguesas. De acuerdo con su análisis, el impacto se concentra en el segmento industrial orientado al agregado de valor y no en la actividad vinculada a la faena.
En el sector avícola, Ricardo Unrrein, integrante de la Comisión de Avicultura de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), afirmó que las importaciones no están afectando a la industria ni a los productores. Según indicó, lo que ingresa al país es principalmente pechuga de pollo para suplir parte de la oferta que antes aportaba Granja Tres Arroyos.

El dirigente también relativizó el volumen importado. Indicó que las 5.600 toneladas de carne aviar equivalen a unos 2,43 millones de pollos de 2,3 kilos, mientras que en la Argentina se faenan alrededor de 3 millones de aves por día. “Las importaciones no llegan a cubrir un día”, sostuvo.
En el caso del sector porcino, el consultor Juan Uccelli señaló que este año las importaciones podrían cerrar en niveles similares a los de 2025, cuando ingresaron unas 54.000 toneladas. Atribuyó este escenario al ingreso de carne proveniente de Brasil a precios inferiores a los del mercado local.
Pese al aumento de las compras externas, Uccelli consideró que el impacto sobre la producción nacional es limitado debido al crecimiento del consumo interno de carne de cerdo, impulsado por el encarecimiento de la carne vacuna. Según explicó, toda la producción local encuentra colocación en el mercado y, además, el sector proyecta un crecimiento de entre 6% y 8% este año.
Los cambios en las preferencias de los consumidores también quedan reflejados en las estadísticas de consumo. De acuerdo con datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la carne de pollo alcanza un consumo de 47 kilos por habitante al año, prácticamente el mismo nivel que la carne vacuna.
La carne de cerdo, por su parte, registra un máximo histórico de más de 19,5 kilos per cápita, luego de crecer un 8,6% respecto de los 18 kilos observados un año atrás.
La entidad destacó que, a los valores actuales, el precio de un kilo de asado equivale a casi cuatro kilos de pollo fresco o a dos kilos de pechito de cerdo. Esta diferencia de precios, según la BCR, está impulsando un proceso de sustitución en las decisiones de compra de los hogares.
Aun con estas modificaciones en la composición de la dieta, el consumo agregado de carnes se mantiene estable. En 2025, el consumo conjunto de carne vacuna, aviar y porcina alcanzó los 113,8 kilos por habitante, una cifra que ubicó a la Argentina en el segundo lugar a nivel mundial, solo por detrás de Estados Unidos, donde el consumo asciende a 120 kilos per cápita.
COMPARTIR:
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.

Seguinos
3814574800