POLICIALES
27 de mayo de 2026
Violencia en la barra de San Martín: un ataque al técnico Yllana desató una pelea interna entre facciones
El domingo, tras la derrota ante Atlanta, se registró un enfrentamiento en el estacionamiento del estadio La Ciudadela. Un sector de la hinchada salió en defensa del entrenador y quemó banderas del grupo rival. La crisis de liderazgo por la detención de Facundo Ale agrava las tensiones.
El pasado domingo, minutos después de la derrota de San Martín ante Atlanta en el estadio La Ciudadela, un violento episodio en la playa de estacionamiento expuso las profundas grietas internas que atraviesan a la barra brava del club. Las imágenes del enfrentamiento, que incluyeron golpes y gritos entre hombres, mujeres y adolescentes, se viralizaron en todo el país. En el video se escucha a una persona exclamar: “¡Basta! ¡Todos somos compañeros!”.
Con el correr de las horas surgieron diversas hipótesis sobre el origen del conflicto. Una de las versiones que cobró fuerza en los últimos días vincula al propio entrenador del equipo, Andrés Yllana, como detonante involuntario de la pelea. Según fuentes allegadas al club, el técnico salió del vestuario rumbo a su automóvil, que se encontraba estacionado en ese sector. Allí fue interceptado por un miembro de la facción conocida como “La Matienzo” (cuya identidad no trascendió), quien comenzó a recriminarle el mal desempeño del equipo. Un directivo de la institución calificó el hecho como “bochornoso e innecesario” y aseguró que no pasó a mayores.
Sin embargo, la situación escaló cuando un referente del grupo denominado “La Brava”, apodado “Piri” –encargado, según las mismas fuentes, de los vendedores de fernet en las tribunas–, intervino en defensa del entrenador y agredió físicamente al hincha que lo insultaba. Ese cruce desató la reacción de los allegados del agresor, generando un enfrentamiento más amplio. Pero el conflicto no terminó allí. Miembros de “La Brava” se apoderaron de las banderas del otro grupo y las incendiaron dentro del mismo predio. “Fue un mensaje”, confió a este medio un referente de una facción que se mantiene al margen de la interna.
Sin denuncia formal pero con aporte de registros
Los directivos del club de La Ciudadela optaron por no radicar una denuncia penal por los incidentes. No obstante, emitieron un comunicado en el que se comprometieron a entregar a la Policía todas las grabaciones de las cámaras de seguridad para contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido (información que se detalla por separado).
Una interna feroz con un líder detenido
El episodio del domingo 24 de mayo es apenas una muestra del clima de tensión que se vive en las tribunas de la calle Rondeau. “La Brava” es actualmente el grupo con mayor poder de hecho, pero atraviesa una crisis de liderazgo. Su principal referente, Facundo Ale –alias “Facundito”–, se encuentra detenido bajo la modalidad de arresto domiciliario por un grave episodio que en un principio se vinculó a una disputa interna de la barra, aunque luego surgieron indicios de que podría tratarse de una pelea relacionada con el narcotráfico. Su ausencia, que podría prolongarse por varios años, estaría alimentando las disputas entre las distintas facciones.
El principal punto de conflicto es el reparto de las entradas. Los dirigentes del club entregan a los violentos una cantidad no especificada de tickets que, en teoría, deberían distribuirse equitativamente entre las diferentes facciones. Sin embargo, según pudo reconstruir este medio, los boletos no se reparten en partes iguales, sino que se asignan según el número de miembros y el “peso” que cada sector tiene en la tribuna. El grupo dominante les habría reducido la cantidad de localidades a las facciones opositoras para que ellos mismos las comercializaran y se quedaran con el dinero. También se habrían apropiado de gran parte de las ganancias obtenidas por la venta ilegal de bebidas alcohólicas en el estadio, una actividad totalmente prohibida en los estadios del país.
“Con los changos no entramos porque estamos cansados de los manejos de estos. No respetan nada”, se quejó un referente de una facción opositora.
El liderazgo cuestionado de los Ale
En La Ciudadela, el liderazgo de “Facundito” no es bien visto. Primero, porque habría sido impulsado por su padre, Ángel “El Mono” Ale –condenado por haber utilizado al club para lavar activos provenientes de diversas actividades ilícitas–. Segundo, por la manera violenta en la que llegó al poder. Cuentan en la tribuna que los Ale habrían empleado métodos violentos para desplazar a los viejos referentes de “La Brava”, quienes terminaron “jubilándose” de sus lugares. También se les cuestiona haber violado los mal llamados “códigos” del tablón para quedarse con el dominio total de las tribunas.
Un hecho sin precedentes en la historia del fútbol argentino fue el despliegue de una bandera en la que los Ale acusaban a Javier “Chuky” Casanova y a Walter “El Petiso David” Lobos de tener vínculos con el tráfico y comercialización de drogas. “El Mono” Ale reconoció ser el autor de ese “trapo” (como se lo conoce en la jerga) y aseguró que él había ordenado colocarla y que nadie la tocara. Meses después, los mencionados fueron detenidos y procesados por esos delitos.
Para dar este paso, según confiaron fuentes policiales y judiciales, los Ale se habrían aliado con Santiago “Cara ‘i Gota” Villañe, referente de “Los Pibes del Barrio Oeste II”. Este hombre estaría sospechado de dirigir una red de narcomenudeo en ese sector de la ciudad y, desde hace varios años, mantiene una disputa territorial con “Chuky” Casanova. “Creció porque el otro está en ‘cana’. Mató dos pájaros de un tiro”, indicó un barra.
Riesgo de juicio para Facundo Ale
Ahora el problema se agravó porque Facundo Ale quedó al borde de ser enjuiciado por la balacera registrada en septiembre de 2025 en un salón de fiestas de Tafí Viejo. El fiscal Mariano Fernández, que instruyó la causa, ya solicitó que el acusado enfrente un juicio por los cargos de portación de armas de guerra y abuso de armas, y pidió una condena de seis años y medio de prisión. “Facundito” ya cumple una condena condicional por haber tiroteado la casa de la madre de “Petiso David”. Si es hallado culpable en el nuevo proceso, las penas podrían unificarse y debería cumplirlas de manera efectiva.
Medidas para evitar nuevos incidentes
Los dirigentes del club no solo anunciaron que colaborarán con la investigación, sino que además mantendrán una reunión con responsables de la fuerza de seguridad para mejorar el operativo. “La idea es que no se repita lo del domingo. Pretendemos que, una vez finalizado el encuentro, haya una especie de barrido”, sostuvo uno de los directivos.
El jefe de Policía, Joaquín Girvau, adelantó que se incrementará el número de efectivos para hacer más exhaustivos los controles. “No vamos a tolerar nuevos hechos de violencia. Tenemos que contar con la colaboración de todos para erradicar a estos violentos de los estadios”, concluyó.
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