Viernes J de 3 de 2026

Hoy es Viernes 20 de Marzo de 2026 y son las 09:18 - Hola

  • 20.8º

POLITICA

20 de marzo de 2026

El conflicto por los fondos sacude al Concejo de Tucumán y expone fisuras en el oficialismo

Versiones internas revelan reproches, sospechas de filtraciones y un fuerte malestar en el oficialismo tras la difusión de datos sobre el manejo de recursos.

La difusión de información sobre el manejo de fondos en el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de San Miguel de Tucumán abrió una nueva etapa de tensión dentro del cuerpo y dejó a su presidente, Fernando Juri, en el centro de una crisis política que ya no se limita al reparto de recursos, sino que expone internas, reproches y movimientos de alineamiento dentro del oficialismo.

Según fuentes del propio Concejo consultadas por La Papa, el malestar de Juri se hizo evidente luego de que tomaran estado público datos vinculados a la administración de los fondos del cuerpo. De acuerdo con esas versiones, el presidente habría reaccionado con enojo en reuniones con concejales de distintos bloques, molesto por la filtración de información y por las derivaciones políticas que comenzó a generar el tema.

Leer también: Rumores y tensión en el Concejo capitalino por el manejo del presupuesto

En esos encuentros, siempre según lo reconstruido por este medio, Juri habría dirigido duras expresiones hacia quienes permitieron que el conflicto trascendiera. Las fuentes sostienen que habló de “garcas” y de personas “sin códigos”, y que ante las quejas por la distribución de fondos lanzó una frase que agravó el clima interno: “Hay que aguantárselas”.

Detrás de esa reacción, sin embargo, aparece un dato de fondo que alimenta la discusión. Según las mismas fuentes, Juri habría reconocido que el Concejo recibió una partida cercana a los 2.500 millones de pesos provenientes de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. También habría admitido la existencia de un “desfasaje” en las cuentas, una situación que, de acuerdo con su explicación, se vincularía con la necesidad de “tener a mucha gente contenida”.

Esa definición incrementó aún más el malestar dentro del cuerpo. En conversaciones reservadas, varios ediles interpretaron que esa referencia aludiría a exconcejales, dirigentes o candidatos que no renovaron sus bancas o no lograron ser electos, pero que seguirían teniendo algún tipo de cobertura dentro de la estructura política del Concejo.

A partir de allí comenzó a circular una pregunta incómoda en los pasillos del Concejo: por qué recursos que provienen del bolsillo de los vecinos de San Miguel de Tucumán estarían siendo utilizados para sostener compromisos políticos o estructuras ajenas al funcionamiento institucional del cuerpo.

El conflicto no solo profundizó la incomodidad entre oficialismo y oposición. También agrietó al propio bloque peronista.

Lejos de cerrarse filas detrás de Juri, en el oficialismo creció la desconfianza y comenzaron a multiplicarse los señalamientos cruzados. Uno de los nombres que aparece en el centro de esas sospechas es el del concejal Emiliano Vargas Aignasse.

Según trascendió, varios ediles lo señalan como el presunto responsable de haber hecho llegar a bloques opositores información sobre el sobregiro de gastos correspondiente al presupuesto 2025. Esa sospecha lo convirtió en uno de los dirigentes más observados dentro del oficialismo y alimentó todavía más la interna.

El nivel de desgaste sería tal que, siempre de acuerdo con estas versiones, esta forma de administrar los recursos habría llevado a algunos concejales oficialistas a plantearse si estuvo bien o no votar nuevamente a Juri para la presidencia del cuerpo.

En paralelo, otro nombre que aparece mencionado en las conversaciones internas es el de Carlos Arnedo. Mientras a Vargas Aignasse lo señalan como un eventual canal de filtración hacia la oposición, a Arnedo lo ubican como un nexo de información con la intendenta Rossana Chahla. Esa doble sospecha revela el clima actual dentro del Concejo, donde nadie confía plenamente en nadie y cada movimiento es leído en clave de alineamiento político.

Fue en ese marco donde Juri, según las fuentes consultadas, buscó también enviar una señal política hacia adentro del cuerpo. En una de las reuniones habría dicho que, “le guste a quien le guste”, él acompañará a la intendenta Rossana Chahla, “porque es ella quien lo sostiene”.

La frase no pasó inadvertida. Entre los concejales fue leída como una definición de lealtad y, al mismo tiempo, como una toma de distancia respecto del gobernador Osvaldo Jaldo.

Ese dato no es menor. En un escenario provincial donde las señales de pertenencia y los movimientos internos del peronismo son observados con atención, las palabras atribuidas a Juri fueron interpretadas como algo más que una declaración circunstancial, marcarían el lugar desde el que el presidente del Concejo busca sostenerse en medio de la crisis interna.

En esa misma línea, también trascendió que Juri habría deslizado que cuenta con un “plan” para atravesar la polémica sobre los fondos. Ese plan, según las fuentes, consistiría en acudir a la intendenta para solicitarle ayuda en la administración de los recursos. Sin embargo, la idea no habría caído bien en el entorno municipal.

De acuerdo con las versiones que circulan en el Concejo, en el Ejecutivo municipal observan con preocupación el tema pero estarían de acuerdo con lo que plantean los concejales.

Así, lo que comenzó como una discusión por el manejo de fondos derivó en una crisis más amplia dentro del Concejo Deliberante capitalino.

Ya no se trata solo de números, partidas y distribución de recursos. El problema expone una presidencia cuestionada, un oficialismo fracturado, sospechas de filtraciones, cuestionamientos sobre liderazgo y una disputa soterrada por las lealtades políticas dentro del peronismo tucumano.

Por ahora, el conflicto sigue desarrollándose puertas adentro, entre reuniones tensas, reproches y versiones cruzadas. Pero el tema ya dejó de ser un ruido interno. En el Concejo, cada vez son más los que entienden que la discusión por los fondos destapó algo más profundo: una lucha de poder que amenaza con desordenar todavía más el tablero político capitalino.

COMPARTIR:

Comentarios

Los comentarios se envían y quedan pendientes de moderación.

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.