POLICIALES
27 de marzo de 2026
Juicio por el crimen de Paulina Lebbos: un exlegislador admitió que le dio un cargo a César Soto en la Legislatura tras el homicidio
Eduardo “Pinky” Rojas declaró que el principal acusado cobró sueldo en la Casa de Gobierno provincial, aunque sus tareas fueron exclusivamente electorales. También reveló que pagó la defensa legal para que Soto obtuviera el reconocimiento de su hija, desplazando al padre de la víctima del expediente civil.
El juicio por el homicidio de Paulina Lebbos sumó este viernes una jornada de testimonios que expusieron nuevos vínculos institucionales y contradicciones entre condenados por encubrimiento. La audiencia comenzó con la declaración del ex legislador Eduardo “Pinky” Rojas, quien confirmó que César Soto, el principal acusado del crimen, trabajó en la Legislatura de Tucumán después de la muerte de la joven, ocurrida en 2006.
Rojas relató que vecinos de Soto se acercaron a él tras el crimen para pedirle que le diera trabajo, argumentando que el hombre estaba afectado por no poder ver a su hija. El ex parlamentario accedió y le otorgó un nombramiento en la Casa de Gobierno provincial. Sin embargo, aclaró que las tareas de Soto no tuvieron relación con la función legislativa, sino que se limitaron a prestar servicios en una campaña interna del Partido Justicialista.
Además, Rojas reveló que asumió el costo de un abogado para que Soto iniciara una causa civil por el reconocimiento de su hija. Una vez que obtuvo ese derecho, el imputado logró excluir al padre de Paulina, Alberto Lebbos, de ese expediente, impidiéndole acceder a la documentación.
Declaraciones cruzadas entre condenados
Más tarde, declararon Enrique García, ex jefe de la Comisaría de Raco, y Nicolás Barrera, ex subjefe de Policía de la Provincia. Ambos cumplieron condenas por encubrimiento en la causa y este viernes se presentaron como testigos.
El inicio de sus exposiciones estuvo marcado por una objeción de la defensa de Sergio Kaleñuk, otro imputado por encubrimiento, que buscó limitar las preguntas sobre los hechos posteriores al hallazgo del cuerpo. El fiscal Carlos Sale argumentó que la intención era demostrar si Kaleñuk utilizó su influencia para obstaculizar la investigación. “El autor material de este hecho es el señor César Soto, quien habría sido ayudado a dejar luego el cuerpo encubriendo este hecho es el señor Kaleñuk. Eso sí lo vamos a probar en este debate”, sostuvo el representante del Ministerio Público.
García, quien adulteró las actas del lugar donde fue encontrado el cadáver, afirmó que Barrera le ordenó falsificar los documentos para hacer figurar que el hallazgo había sido realizado por efectivos policiales. Barrera, en su turno, rechazó esa versión y aseguró que cuando llegó al sitio “ya estaba todo el mundo”. También denunció haber sido presionado por el fiscal que intervino en la etapa de instrucción, a quien acusó de haberlo perjudicado con una “trasnochada locura”.
“Que digan que yo he estado en connivencia, más las llamadas para que se arme todo un encubrimiento… sólo Dios lo sabe. Y tengo la conciencia tranquila”, declaró Barrera, quien dijo haber cumplido su condena con “fortaleza”.
Los llamados a Kaleñuk
Sobre sus comunicaciones telefónicas con Kaleñuk el día de la desaparición de Paulina, Barrera indicó que los contactos se realizaron para coordinar tareas de seguridad en el marco de un partido entre Atlético y San Martín que se disputaría ese 26 de febrero. Aclaró que Kaleñuk representaba al club decano en la organización, aunque no pudo precisar desde qué cargo. También remarcó que el acusado no actuaba como vocero de la barra brava, un punto relevante para la acusación que sostiene que Kaleñuk conocía a Soto por su vínculo con ese sector y que por eso lo ayudó a deshacerse del cuerpo.
El juicio continuará en las próximas jornadas con más testimonios de los involucrados en la investigación.
COMPARTIR:
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.

Seguinos
3814574800