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11 de febrero de 2026

Alberto Lebbos, ante el juicio abreviado de la última amiga de Paulina: "Espero que esta mujer diga la verdad"

El padre de la joven asesinada en 2006 se pronunció en la previa de la audiencia de visu donde Virginia Mercado admitiría el encubrimiento. Cuestionó el mecanismo del juicio abreviado pero reclamó que la imputada revele "circunstancia, modo, lugar y hechos". La cita es este jueves a las 8 en la Cámara Penal Conclusional.

A horas de la audiencia de visu en la que Virginia Nazarena Mercado, la última persona que vio con vida a Paulina Lebbos, podría admitir su responsabilidad en el encubrimiento del crimen, el padre de la víctima, Alberto Lebbos, expresó su expectativa ante lo que definió como una oportunidad para conocer la verdad.

“Espero que en esta oportunidad esta mujer diga la verdad”, sostuvo Lebbos en declaraciones a este medio, en la antesala de la audiencia convocada para este jueves a las 8.00 en la Sala IV de la Cámara Penal Conclusional, a cargo del juez Patricio Prado.

El acuerdo abreviado alcanzado entre la defensa de Mercado y el Ministerio Público Fiscal será sometido este jueves al control judicial. De ser homologado, la imputada evitará un juicio oral y público, pero deberá reconocer formalmente su culpabilidad por el delito de encubrimiento, carátula que desplazó la investigación original por falso testimonio.

La sentencia firme que no se cumplió

Lebbos afirmó que la convocatoria judicial lo tomó por sorpresa y que durante años enfrentó dificultades para acceder a la información del expediente. “Estos temas, como son delitos contra el Estado, nosotros no tenemos participación y prácticamente yo tenía vedada absolutamente la información”, señaló. Según explicó, tras reiteradas consultas en el Ministerio Público Fiscal, las respuestas que recibía eran siempre similares: “Estamos investigando, estamos investigando”.

El padre de Paulina recordó que existe una sentencia firme del 25 de febrero de 2019 que ordenaba profundizar líneas investigativas y cuestionó la falta de avances durante años. “Estamos hablando de un encubrimiento de un homicidio terrible que está impune; ya se van a cumplir 20 años”, afirmó.

Precisamente, fue aquel tribunal integrado por los jueces Dante Ibáñez, Carlos Caramuti y Rafael Macoritto el que, al finalizar el juicio oral en 2019, ordenó investigar a Mercado. Los magistrados advirtieron que su relato presentaba “fisuras evidentes” y que sus contradicciones podían configurar los delitos de falso testimonio y encubrimiento.

Las contradicciones que acorralaron a la testigo

Durante años, Mercado fue considerada una testigo clave. Era la amiga íntima, la compañera de la carrera de Comunicación Social en la UNT, la persona que Paulina había cobijado en su casa cuando llegó desde Salta para estudiar. Pero su testimonio comenzó a resquebrajarse cuando los jueces confrontaron sus dichos con los de otros testigos y con las pruebas del expediente.

Entre las inconsistencias más graves figuran la imposibilidad de identificar al conductor del remís que las trasladó en la madrugada del crimen —a pesar de haber participado en la confección de un identikit— y su “amnesia” selectiva sobre la violencia que sufría Paulina a manos de su entonces pareja, César Soto.

“Cuando le preguntaban cosas que ya había declarado antes, decía ‘no me acuerdo, no me acuerdo’”, afirmó Lebbos. Sin embargo, según consta en el expediente, Mercado había admitido previamente ante la policía y la familia que Paulina sufría amenazas de muerte y que Soto había llegado a “agarrarla del cuello”. La autopsia determinó que Paulina murió por asfixia mecánica por compresión del cuello.

Un careo con su propia hermana, Jimena Mercado, terminó de exponer las contradicciones: mientras Jimena afirmó que habían sufrido un allanamiento o visita policial extraña, Virginia lo negó rotundamente frente a los jueces, lo que alertó sobre un posible pacto de silencio.

El juicio abreviado: “está pésimamente mal”

Lebbos cuestionó el mecanismo del juicio abreviado, aunque aclaró que aguardará lo que ocurra en la audiencia. “El juicio abreviado significa que la persona reconoció su delito y ahí tiene beneficios como reducciones de pena. Cosa que está pésimamente mal; aquí deberían hacerse juicios orales y presenciales”, expresó.

Sin embargo, indicó que su principal expectativa es conocer los detalles del reconocimiento de responsabilidad: “Queremos saber circunstancia, modo, lugar y hechos, todo lo que configura el delito que ella está reconociendo”.

El acuerdo que se someterá a control judicial tiene una implicancia clave: si Mercado admite el encubrimiento, estaría reconociendo legalmente que su silencio tuvo un objetivo específico. “Ocultar, alterar o hacer desaparecer los rastros de lo que realmente pasó con Paulina Lebbos”, precisó un documento judicial al que tuvo acceso TN.

La audiencia de visu

La audiencia de este jueves permitirá al juez Patricio Prado evaluar la legalidad y voluntariedad del acuerdo. Lebbos fue formalmente invitado a participar y tendrá la oportunidad de mirar cara a cara a quien fuera la amiga en quien Paulina depositaba sus más íntimos secretos.

El padre de Paulina reconstruyó el vínculo entre su hija y la imputada: “Paulina la cobijó cuando vino a estudiar desde Salta; siempre fue muy solidaria”, recordó. Según su relato, ambas salieron juntas la noche previa a la desaparición y Mercado fue la última persona que la vio con vida.

“Esta mujer sabe la verdad”, insistió Lebbos. “Esperemos que la obliguen a decir la verdad para acceder a este beneficio”.

La jornada judicial de este jueves se presenta como un momento determinante dentro de una causa que atraviesa casi dos décadas y que podría encaminarse hacia una resolución anticipada si el tribunal decide homologar el acuerdo. Para Alberto Lebbos, la expectativa es una sola: que después de 20 años, quien todo lo vio, todo lo sepa y todo lo calló, finalmente hable.

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