POLICIALES
6 de abril de 2026
“Salimos 20 minutos después que la pareja fallecida”: el desgarrador testimonio de la mujer que sobrevivió a la correntada en Tucumán
La asistente a la misma fiesta que Mariano Robles y Solana Albornoz relató cómo el agua arrastró su auto y a su esposo. Él logró agarrarse de un árbol y fue rescatado. Criticó que el salón no advirtiera sobre el peligro.
Una mujer que asistió a la misma fiesta de la que salieron Mariano Robles y Solana Albornoz –la pareja que murió arrastrada por la correntada en Camino Viejo a Los Pocitos– reconstruyó en primera persona cómo logró sobrevivir a una escena casi idéntica apenas veinte minutos después. Su relato, difundido este lunes, aporta precisiones que corrigen versiones iniciales y expone el alto nivel de riesgo que se vivió en la zona durante el feroz temporal que azotó a Tucumán.
“Nosotros salimos 20 minutos luego de la pareja que falleció. Fue en el mismo caudal de agua”, contó la mujer, que pidió mantener su identidad en reserva. Todo ocurrió en la madrugada del sábado, cuando ella y su esposo se retiraban de un salón de fiestas ubicado en la zona. Según su testimonio, ambos habían llegado al lugar al mediodía por el mismo camino. Al salir, siguieron nuevamente esa ruta guiados por el GPS, sin imaginar que la situación había cambiado drásticamente por la lluvia.
“Salíamos del salón de fiesta y el GPS nos enviaba por allí. La misma calle por la cual habíamos accedido al mediodía. Yo iba manejando y mi esposo iba de acompañante”, explicó.
La mujer lanzó una dura crítica contra la organización del evento. “Jamás los del salón de fiesta nos advirtieron de que no giremos hacia la izquierda. Gran cantidad de gente que asistió a ese casamiento no conocía la zona”, cuestionó. Y agregó: “No tuvieron piedad de la cantidad de gente que asistió a ese casamiento, que no conocíamos la zona”.
Al advertir la presencia de otro vehículo y el peligro en el camino, intentó dar la vuelta. Pero ya era tarde. “Apenas quise pegar la vuelta al ver el auto, el agua comenzó a arrastrarnos”, relató. En la desesperación, tomó una decisión instintiva: “No me quedó otra que acelerar y lograr pasar lo más que podamos”. Sin embargo, el auto terminó apagándose en medio de la corriente.
Fue allí cuando la situación se volvió crítica. Según su relato, su esposo descendió del vehículo con la intención de empujarlo, pero la fuerza del agua lo arrastró en cuestión de segundos. “Mi marido, por intentar bajarse a empujar, se lo llevó la corriente. Cuando yo me bajo y no lo veo comencé a gritar y llorar”, recordó. En medio del shock, logró hacer un último esfuerzo para mover el vehículo y sacarlo de la parte de mayor caudal.
La mujer quiso aclarar dos puntos sobre los que circularon versiones erróneas. Primero, que en el auto solo iban dos personas: ella y su esposo. “Gracias a Dios mi hija de 2 años se había retirado del salón con mis papás”, precisó. Segundo, que no fue trasladada a ningún centro de salud, sino que permaneció en el lugar esperando ayuda. “Yo pude salir sola”, remarcó.
Mientras intentaba reaccionar en medio de la oscuridad y la inundación, buscó asistencia de emergencia sin éxito. “Comencé a llamar al 911 y jamás obtuve respuesta”, afirmó. Ante esa falta de respuesta, se comunicó con familiares y con personas que todavía estaban en la fiesta para pedir ayuda urgente.
El alivio llegó minutos después. Su esposo, que todavía llevaba el celular en el bolsillo pese a haber sido arrastrado, logró comunicarse. “A los cinco minutos y gracias a Dios mi marido, que tenía el celular en el bolsillo, logró comunicarse y decir que estaba bien y que había logrado agarrarse de un árbol”, relató. Esa llamada fue clave: no solo confirmó que seguía con vida, sino que permitió orientar el operativo de búsqueda. “Corríamos con el tiempo de que el río no tenga una crecida mayor”, resumió.
Mientras tanto, ella permaneció junto al vehículo. Según reconstruyó, sus familiares lograron llegar por el acceso desde Tafí Viejo, mientras que desde el sector de Ruta 9 el avance era imposible por la fuerza del agua. “Yo aguardé en el auto hasta que llegaron mis familiares a auxiliar por el lado de acceso de Tafí Viejo, porque ya había policía y varias personas por el lado de Ruta 9, pero era imposible cruzar caminando el río que se había formado”, explicó.
Recién después, dijo, comenzaron a intensificarse las tareas de rescate. “Luego de que llegó mi familia, llegó la Policía. Y comenzaron a intentar llegar a mi marido y a la ubicación que había podido compartir”, señaló. Finalmente, el hombre fue localizado y rescatado con vida, en un operativo contrarreloj.
La mujer definió todo lo ocurrido con una frase que resume el drama y el alivio: “Fue una desgracia con mucha suerte”. Pese a todo, agradeció a los equipos de emergencia: “Agradezco al personal de la Policía y bomberos que acudieron al lugar tan rápido como pudieron”.
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